Siguiendo con el tema de los alter egos (no me estoy obsesionando, solo que a parte de perseguir el mío estamos trabajando mucho con ello en teatro. Prometido.), hoy voy a hacer una mención a unos alter egos con una importancia brutal en el mundo de la música. Siempre se habla de los mejores músicOs, compositorEs, escritorEs... BLAH BLAH BLAH. No esque no sean importantes, todo lo contrario, les debo mucho a muchos, pero siempre son ellOs. No, ¿vale? Y no es una reivindicación feminista absurda, solo destacar que nosotras tenemos nuestra importancia, no solo músicAs, compositorAs y escritorAs, que también, es algo que va más allá, ese alter ego que muchas de nosotras tenemos, lo que muchas queremos ser: las chicas de las canciones. Todas esas canciones tan estupendas, algunas mejores y otras peores, unas más machistas que otras y unas más sentimentales que otras, no existirían sin esas mujeres. Esas personas que nadie conoce pero que han hecho que alguien haya podido escribir una canción (o escribir un libro, o hacer una película, o pintar un cuadro, o lo que sea). La inspiración se puede encontrar en muchos lugares y de muchas formas, pero reconozcamos que somos un tema recurrente en las canciones. ¿Quién no ha querido ser Emily Kane, Penny Lane, Gloria, Jackie Big Tits, Marlene la vecina del ártico (por muy extraño que suene), Sophie, Polly, M, Anna Molly, Mrs Robinson (un poco menos...), Juliette, Lyla, Felicidad, Allison, Sandy(seamos sinceras), Angie, Barbara Ann, Suzie Q, Lola (también para ellos), Henrietta, Lucy, Suzanne, Judy, Sheena, Jane, Clementine, Kitty, Dolores, Sharona, Roxanne, Julia, Verónica, Amanda, Delilah, Jude... ¡y eso mencionando solo algunas con nombres en el título!
Porque también hemos querido ser la chica de la que Jet cantaba, esa tan afortunada mujer a la que David Tatterstal, de The Wave Pictures, dedica sus brutales letras, la persona por quien Proclaimers would walk 500 miles and would walk 500 more, esa de quien los Kooks decían que siempre moves in her own way, esa de los pale blue eyes, la flaca de Calamaro, esa a la que le favorece tanto estar callada, esa de la que Morrisey dijo que die by her side it's such a heavenly way to die, la que se follaba otra vez a Nudozurdo, la de los safaris por el parque y la fan de John Boy, que volvía a donde Love of Lesbian solían gritar, las girls who play guitars, la country girl de Primal Scream, las pretty womans, y woman a secas, y muchas más que me dejo. Todas esas musas, que no conocemos de nada pero que sin ellas canciones que nos encantan problablemente no existirían, alter egos no por lo que son, sino por lo que se crea a partir de ellas.
20/11/09
03/11/09

Entre que ayer volví a ver El Club de la Lucha y lo que estamos haciendo un teatro, le debo una entrada a los alter egos. Les debemos mucho, si lo pensamos. Ellos nos ayudar a ser todo lo que siempre quisimos y no nos atrevimos a ser. No digo que Tyler Durden haya hecho perfecta la vida de el protagonista (que no, no tiene nombre), pero creo que hizo mucho por él. Le liberó, le hizo ver que realmente era capaz de hacer lo que siempre había querido. Todo esto viene a que en la obra de teatro que vamos a montar este año tratamos con el tema de los alter egos, en relación con internet. Porque en internet puedes ser quien tú quieras. Llegamos a que (casi) todos tenemos un alter ego. Y yo creo que eso (en la mayoría de los casos) está bien, tener un yo interior, o paralelo, o imaginario, o lo que sea, que es todo eso que tu sueñas con ser. Y a veces tomas la decisión de que deje de ser un alter ego y pase a ser tú. No quiero decir que te conviertas en una persona totalmente diferente, un héroe o un modelo, para nada. Quiero decir que a todos nos gustaría ser algo diferente, o mejores en algo: ser valientes, más reflexivos, más impulsivos, más habladores, menos habladores, etc. Esas cosas cotidianas. Yo creo que intentar ser como siempre quisiste ser no es "dejar de ser fiel a tí mismo" o algo así. Creo que si es algo que puede hacernos felices, adelante, ¿no?. Mientras no perjudique a otros. Es como coger de tí las cosas que más te gustan y mantenerlas, las que están bien mejorarlas y las que no cambiarlas, según tu criterio personal. Ser un tú más acorde con tí mismo. Y no creo que eso pueda estar mal de ninguna manera, aunque es un tema pantanoso muy discutible. Como tampoco creo que esté mal "copiar" por llamarlo de alguna manera, algo que ves en otro si crees que te ayudaría a ser mejor o más feliz. Es posible que tengamos algunas cualidades de serie, pero somos lo que vivimos, lo que recordamos, lo que vemos, oímos, etc, circunstancias que cambian y que podemos cambiar, por eso nosotros también cambiamos o podemos decidir cambiar. Entre que somos de una manera por nuestras circunstancias y se nos dicta como debemos ser, nunca somos lo que queremos, que es lo que deberíamos ser todos. Y les debemos mucho a nuestros alter egos, basado en lo que admiramos y queremos, porque nos ayudan a soñar como queremos ser, y a veces, incluso a intentarlo. Nos empujan a intentarlo y nos liberan de ser lo que nos dictan, aunque no queramos. No vas a estar tremendo porque tu alter ego lo esté, ni vas a poder volar porque sea Peter Pan (el alter ego por excelencia). Pero por algo se empieza, ¿eh? Como dice uno de mis alter egos favoritos, en mi opinión nadie debe realizarse, yo digo "deja de ser perfecto", yo digo "evoluciona".
*y como este es un tema amplio, para ver más, http://hounterblog.blogspot.com
11/10/09
Necesito escribir sobre Eternal Sunshine, no sé si la habréis visto, es en la película que más me ha gustado Jim Carrey (porque no hace de Jim Carrey) y en la que más me ha gustado Kate Winslet. Pero aunque no fuesen para tanto, creo que me habría gustado tanto igual. No voy a spoilear nada, solo comentar de que va: Cuando Joel se entera de que su ex novia Clementine ha borrado de su memoria toda su relación, decide hacer lo mismo.
Vale. Yo nunca he vivido nada tan traumático como para necesitar borrarlo de mi cabeza, y estoy segura de hay situaciones en lo que es lo único que puedes pedir, pero no sé si lo haría. Nunca digas nunca, y todo eso, y a veces es poco difícil de ponerse en otra piel, pero creo que nunca borraría un recuerdo. Dejando de lado lo obsesa con los recuerdos que soy, siempre guardando fotos, entradas de cine e intentando capturar de la mejor manera posible cada momento, creo que los recuerdos son de las cosas más importantes que tenemos. Tanto los buenos como los malos, forman parte de nosotros, porque somos lo que vivimos, y, por lo tanto, lo que recordamos. Acordarte de esa vez que hiciste aquello tan horrible va a hacer que no lo repitas. Acordarte de aquel día tan jodidamente especial va a hacer que saques el culo de la cama e intentar
volver vivir algo así cuando lo único que quieres es que el edredón se te trague. Acordarte de esa persona va a hacer que siga ahí de alguna manera, hasta que consigas acordarte sin que te duela, solo acordarte de todo lo bueno que tenía que estuviese ahí. Acordarte de aquello tan desagradable que te hicieron hará que no se lo hagas a otros. Acordarte de lo duro que fue algo te ayudará si te vuelve a pasar, porque ya has podido con ello. No sé, son necesarios, aunque a veces lo contrario suene bien: olvidarlo siempre todo y vivir como si todo fuese una primera vez. Aunque yo me quedo con los recuerdos.
Solo necesitaba soltar todo esto, acabo de ver la peli y hacia la mitad empezó a emocionarme mucho, y empecé a llorar, por ninguna razón en especial, no era ni una parte triste, simplemente pasa. Como con Big Fish, o Sunshine Cleaning, películas que no son para nada tristes, pero algo hace clic. La gente suele no entender como puedes no llorar con cosas como Qué Bello Es Vivir, y sí con estas. Supongo que las del primer tipo ya tienen bastante dramatismo, tanto que es tan obvio que no dicen nada. Sin ofender, Qué Bello Es Vivir.
Lo que más me gusta de los recuerdos -había mencionado la obsesión, jaja- esque pueden ser cualquier cosa, cualquier cosa de verdad, son lo que nosotros queramos, porque nosotros decidimos -creo que inconscientemente, pero decidiendo- como recordar. Puede ser una foto, un olor, un tiquet de bus, un sonido, todo. A veces incluso no sabes qué es lo que te hace recordar. Solo sabes que de repente la gente te empieza a mirar raro porque vas por ahí mirando las nubes con una sonrisa absurda en la cara.
09/10/09
Hoy iba en el coche con mi madre por la Grela. Un polígono industrial feo, gris y deprimente, lleno de coches y naves. Y de repente, entre el tráfico, veo una bolsa de plástico flotando en una corriente de aire. Me hizo sonreír y entender de verdad a Ricky en American Beauty cuando decía que eso era lo más bonito que había visto en su vida.
17/09/09
31/08/09
26/08/09
Estaba harta de las golosinas no tienen sentido, por eso son golosinas. Ya desde hace un tiempo, y por eso voy a empezar otra vez. A veces me pasa, algo me aburre y necesito cambiarlo. En fin. Que aquí estoy otra vez, prometiendo (como siempre) actualizar con más frecuencia. A ver qué pasa. No sé por qué me dan estos puntos de empezar cosas nuevas, suele ser en verano. Y la verdad esque este no está siendo un verano precisamente aburrido, pero no dejo de pensar que este y sobre todo el que viene tengo que exprimirlos. No esque lo crea, yo creo que hay que disfrutarlo todo, y da igual que sea verano, de hecho yo soy fan del frío. El caso esque todo el mundo tiene la sensación de que llega el final. Empezamos segundo de bac, el instituto se acaba, y todas esas catástrofes. Yo no creo que sea malo, pero la gente me lo contagia y yo lo reflejo aprovechando el tiempo todo lo que puedo, no sé si me estoy explicando. Es igual, no era el tema. El tema es que estoy aquí, volviendo a empezar, sin tener claro qué o cada cuanto escribiré, pero es mi blog y puedo hacer con él lo que quiera. Bueno, sí tengo una idea de lo que quiero escribir, por eso la dirección es la que es. "el queso en mis macarrones", es una frase de Juno. Quiero escribir sobre todas las cosas que son el queso en mis macarrones, que me lo hacen todo mejor, que le dan a todo lo que necesita para ser perfecto. Y de ahí deriva el título, supongo. Eso es de American Beauty. Ayer tuvimos una laaarga laaarga conversación sobre cine con fuegos artificiales de fondo (eso forma parte del queso en mis macarrones), y una amiga me dijo que "hay que ver cómo te gusta el cine. Y la música, y los libros". Y le dije que era porque había tantas cosas horribles y odiosas que necesitaba ver lo bueno, y eso es, entre otras muchísimas cosas, lo bueno, y me gusta disfrutar de ello todo lo que puedo.
Supongo que también decidí empezar otra vez porque realmente cambiaron cosas desde que empecé el otro blog, y una de las razones por las cuales no me gustaba era porque no estaban reflejadas. Hubo un montón de cosas que me enseñaron a abrir la mente, mucho. No tengo muy claro como sonó esa frase. Quiero decir, que antes me iba a la primera impresión, a decir lo primero que se me cruzaba por la cabeza sin pensarlo, etc. Cosas que no me gustan nada y estoy cambiando. Y hubo un montón de cosas que me ayudaron: una clase totalmente nueva que me decepcionó al principio y resultó brutal, 10 días en casa de una desconocida al otro lado de Europa, otros 10 días de dos un poco menos desconocidas en mi casa, 12 días con 53 personas muy diferentes compartiendo madrugones, cosquillas, comedor y a Lorca y a Shakespeare, leer a Nick Hornby (debería, y lo haré, dedicarle una entrada entera), etc. Tuve que convivir con un montón de gente con la que no tenía nada que ver, y aunque lo primero que se me solía venir a la cabeza era "joder!", aprendí que toda esa gente te da sorpresas. A veces buenas y a veces no, pero compensa cuando son buenas.
Y creo que por hoy llega. Me gusta haber vuelto a empezar!
Supongo que también decidí empezar otra vez porque realmente cambiaron cosas desde que empecé el otro blog, y una de las razones por las cuales no me gustaba era porque no estaban reflejadas. Hubo un montón de cosas que me enseñaron a abrir la mente, mucho. No tengo muy claro como sonó esa frase. Quiero decir, que antes me iba a la primera impresión, a decir lo primero que se me cruzaba por la cabeza sin pensarlo, etc. Cosas que no me gustan nada y estoy cambiando. Y hubo un montón de cosas que me ayudaron: una clase totalmente nueva que me decepcionó al principio y resultó brutal, 10 días en casa de una desconocida al otro lado de Europa, otros 10 días de dos un poco menos desconocidas en mi casa, 12 días con 53 personas muy diferentes compartiendo madrugones, cosquillas, comedor y a Lorca y a Shakespeare, leer a Nick Hornby (debería, y lo haré, dedicarle una entrada entera), etc. Tuve que convivir con un montón de gente con la que no tenía nada que ver, y aunque lo primero que se me solía venir a la cabeza era "joder!", aprendí que toda esa gente te da sorpresas. A veces buenas y a veces no, pero compensa cuando son buenas.
Y creo que por hoy llega. Me gusta haber vuelto a empezar!
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